La piedra del convento de Salamanca que se convirtió en el símbolo mundial de San Valentín




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Escribía el filósofo alemán Erich Fromm en El arte de amar que “la gente capaz de amar, en el sistema actual, constituye por fuerza la excepción; el amor es inevitablemente un fenómeno marginal en la sociedad occidental contemporánea”. La concepción del amor, dice, acompañado del pensamiento de otros intelectuales del siglo XX, se ha reinterpretado desde una base capitalista y consumista. De esta manera, reflexiona el catedrático de Filosofía en la UC3M Fernando Broncano que el amor llegó a Occidente “como planes de consumo”.

El día 14 de febrero es conocido mundialmente como San Valentín. De ser una aculturación cristiana de antiguas prácticas paganas, ha vuelto a ser desacralizado por mor de la mercadotecnia capitalista y se ha convertido en Día de los Enamorados, publica José Miguel Lorenzo Arribas en una investigación llevada a cabo por el Instituto Cervantes. En ella narra sobre un tiempo anterior a la modernidad, donde profundiza en el iconograma del corazón atravesado por una flecha para resumir gráficamente el amor que se profesan dos personas. ¿Cómo y cuándo empezó a utilizarse?

Tal y como explica, el corazón atravesado debió popularizarse en el siglo XIX pero su origen procede de una época anterior. Así, entre el siglo XVII o XVIII, se localiza en un sillar dispuesto en un portón carretero del muro perimetral del convento salmantino franciscano femenino de la Anunciación, un grafito que muestra dos corazones atravesados por una flecha. Lo que la investigación considera es si dicho grafito representa el amor divino o el amor humano. 

Lorenzo Arribas opina que debe reflejar el amor humano por el hecho de que se trata de dos corazones y no uno solo. En su momento, la ubicación de la piedra daba a una calle pública, por lo que cualquier enamorado pudo grabarlo en el convento femenino. Salamanca ya era entonces una ciudad universitaria, hogar de cientos de historias de amor, y los jóvenes no tenían tiempo que perder.

La ciudad de Salamanca no fue la única que dejó este legado romántico a las generaciones venideras. Granada también, con sus atardeceres a la Alhambra, dio libertad a la pasión de los amantes. Esta vez es en un palacio nazarí donde se pueden observar un par de corazones grafiteados y flechados, tal y como sucede en Salamanca. Estos grabados también los ubica en el mismo espacio temporal el doctor por la Universidad de Granada José Ignacio Barrera Maturana.

La humanidad sabe cómo llegar a la luna, cómo se expande y se contrae la luz e incluso cómo ha surgido la Tierra. Sin embargo, tal y como explica el neurobiólogo Gerald Hüther, “no sabemos por qué existe el amor, de dónde viene y para qué sirve”. Pero existe y desde hace siglos que la humanidad trata de entender este fenómeno y de representarlo de alguna forma; el corazón flechado es una de ellas.

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