diez rincones románticos de Castilla y León que (quizá) no conoces para declararse


Huerto de Calixto y Melibea (Salamanca)

ICAL

Fernando de Rojas, que vivió entre 1470 y 1541, estudió en la Universidad de Salamanca, escribió «La Celestina» en 1502 y se cree que este lugar le inspiró para ambientar algunos de los principales pasajes de la novela, como cuando se encuentran sus enamorados protagonistas y también el trágico desenlace. Es por ello que el huerto de Calixto y Melibea, con unas hermosas vistas de la Catedral de Salamanca así como de la ribera del Tormes, está muy unido a la tradición romántica.

Faedo de Ciñera, en León

ICAL

Si crees en la magia del amor esté puede ser tu lugar. El Faedo de Ciñera es casi mágico. Este paraje en plena Montaña Leonesa alberga uno de los hayedos más hermosos y mejor cuidados de España. Además de su cómodo paseo y en él se respira paz, como junto a sus árboles centenarios.Considerado en 2007 el Bosque del Año y mejor cuidado por la organización «Bosques sin fronteras, alberga entre una de esas hayas incluidas en los catálogos de árboles singulares que supera los 500 años de vida. Recuerdan los lugareños que era habitual que los jóvenes del pueblo acudieran al Faedo «a enamorar a las chicas».

Las Médulas en León

ICAL

Las formas caprichosas que el tiempo ha ido formando, como consecuencia de la erosión, y el tono rojizo de su tierra hace de la que fue la explotación minera a cielo abierto por excelencia en la península durante el Imperio Romano uno de los más bellos parajes de la provincia leonesa. El encanto se multiplica al atardecer cuando la luz del sol convierte a la piedra en una explosión de colores anaranjados, rojizos y violáceos.

Entre libros y a los pies de la muralla, en Urueña (Valladolid)

HERAS

En plena comarca de Tierra de Campos, su muralla y calles medievales hacen de Urueña uno de los más bonitos de la provincia de Valladolid. Por encima del empedrado muro se accede a una de las vistas más hermosas de la extensa campiña vallisoletana y además, sus coquetas calles y rincones rezuman cultura, ya que desde hace más de una década es la única Villa del Libro de España Además cada una de sus estrechas calles empedrada.

Frías, en Burgos

ICAL

En lo alto del Cerro de la Muela se encuentra uno de los municipios con más encanto de la provincia de Burgos. Son varios los rincones a destacar, entre los que se encuentra su puente medieval o el castillo de los Velasco. Perderse por sus sinuosas calles empedradas permite aislarse por unos momentos del mundo y retroceder siglos en el tiempo, un encanto al que se suman la conservada arquitectura a la vieja usanza.

Laguna Negra (Soria)

ICAL

Escenario de«Las Tierras de Alvargonzález», leyenda machadiana por excelencia, esta oscura y enigmática laguna, objeto de inspiración para otros muchos escritores, es uno de los más bellos parajes de la provinciañ Bordeada por infinitos bosques con pinos y hayas de enorme tamaño la oscuridad de las aguas da pie a un romántico y a la vez misterioso paisaje en el que perderse.

Pedraza, en Segovia

ICAL

Todos los meses de verano sus ya consolidados Conciertos de las Velas, a punto de cumplir su tercera década, hacen de este pueblo segoviano uno de los más bellos destinos a visitar al caer la tarde. Sin embargo, esta joya medieval a una hora de Madrid merece una visita en cualquier época del año. Sus calles empedradas, su arquitectura de la época perfectamente conservada, su silencio y su aire puro hacen a este municipio ser uno de los más bellos de la provincia de Segovia.

San Salvador de Cantamuda (Palencia)

En plena Montaña Palentina, al norte de la provincia, se encuentra el pequeño municipio de San Salvador de Cantamuda es un pequeño pueblo de la montaña palentina. El entorno de su iglesia románica, una de las más puras de su estilo es ideal, es un rincón idea para perderse en pareja.

Gredos y su cielo (Ávila)

DIPUTACIÓN DE ÁVILA

Este valioso paraje natural abulense es uno de los rincones del país reconocido con el certificado de destino Starlight por sus magníficas condiciones para la observación astronómica y la astrofotografía. Con la llegada del buen tiempo su altitud y su mínima contaminación lumínica hacen de este escenario un destino idea para contemplar el cielo en pareja. Para facilitar la observación existe en Sierra de Gredos una red de miradores estelares, que se despliega por las localidades de San Martín del Pimpollar, Navarredonda de Gredos, Hoyos del Espino, Navalperal de Tormes, Santiago de Tormes, Zapardiel de la Ribera, Navatejares, Puerto Castilla, Umbrías y Nava del Barco.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *