la futbolista sin antebrazo que emociona al mundo




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Las historias de superación acaparan todos los focos. Esas que tocan la fibra sensible y que nos hacen pensar lo afortunados que somos. Si a esto se suma un niño que también tiene una discapacidad, la emoción es todavía mayor. Eso es lo que les ha pasado Carson Pickett y Joseph Tidd. Futbolista y pequeño aficionado cruzaron sus caminos hace ya varios meses en un terreno de juego.

Durante una visita de la jugadora estadounidense a un centro con niños con discapacidad, Carson Pickett conoció al pequeño Joseph. A ambos les falta el antebrazo y la química entre ellos surgió casi al instante. Al principio miró incrédulo el brazo de la futbolista para después decir “ella es como yo”. Eso dio lugar a las risas y que naciese un vínculo que cautivó a millones de aficionados poco tiempo más tarde.

Fue el pasado mes de julio cuando los padres de Joseph Tidd fueron al estadio para ver un partido de los Orlando Pride, donde jugaba entonces Pickett. Para el resto de espectadores era un encuentro más, pero al acabar vieron como la defensa corría hacia la grada para encontrase con un fan. Este era Joseph y como recuerda su madre Collen “estuvo jugando con él alrededor de 30 minutos”,

La historia de superación de Carson Pickett

“La expresión de mi cara fue muy auténtica. Lo mejor de la foto es que fue totalmente espontánea, no había nada preparado. Sentimos un vínculo inmediato. Al ser un niño tan pequeño, no esperaba que congeniara así conmigo. Fue increíble ver cómo él comprendió enseguida qué era aquello que nos unía”, declaró la futbolista en la gala de los The Best.

La FIFA quiso no solo contar con ella en la fiesta del mundo a nivel internacional, sino que también invitó a la gala a Joseph Tidd. Allí se les volvió a ver juntos y Pickett señaló que “es un regalo sentir tanta emoción de parte de un niño pequeño, que te entiende de una manera que otra gente no puede”. “Espero que nuestra amistad sea para toda la vida”, añadió la jugadora.

Carson Pickett y Joseph Tidd, en la gala The Best 2019

Reuters

Carson Pickett es consciente de que puede ser un ejemplo a seguir, en especial para aquellos que creen que por una discapacidad así no ven “una salida”. “Puedo usar mi brazo para algo más grande que yo. Puedo impactar a tantos niños y personas que tal vez no vean una salida. Ver que tengo éxito en la vida y que soy feliz puede serles muy útil”, comentó junto a Joseph.

El niño también ha mostrado lo importante que es en su vida la jugadora. “Tener una discapacidad, ser especial, seguro que no fue fácil para ti. No tenías un héroe en el que mirarte, como yo. Eres un ejemplo. Estás viviendo tus sueños y demostrando que cómo naces no define en quién te conviertes. Gracias a ti no me veo como alguien diferente, no estoy solo”, dijo a la FIFA.

Desde entonces se les ha podido ver juntos en varias ocasiones y de ello dejan constancia en sus respectivas redes sociales. Una amistad para toda la vida, tal y como deseaba esta futbolista cuyo camino no ha sido nada fácil, pero que no se rindió nunca y así ha llegado a ser una deportista de élite jugando en equipos como el Seattle Reign, Orlando Pride o Brisbane Roar.

Nunca digas no

Carson Pickett nació el 15 de septiembre de 1993 en Spartanburg (Carolina del Norte, Estados Unidos), aunque creció en Florida donde con tan solo 5 años comenzó a dar patadas a un balón. Venía de una familia de deportistas, su madre jugaba al baloncesto y su padre al fútbol, y pronto hizo suyas tres frases como mandamientos para el resto de su vida.

Carson Pickett, en el Orlando Pride

Instagram (@carson.pickett)

El primer mandamiento es desterrar de su vocabulario el “no puedo”. El segundo es “controla todo lo que puedes controlar” y el tercero lo lleva incluso tatuado en su piel: “La imperfección es belleza”. Sus padres fueron son sus pilares para llegar hasta aquí y es que como confesó en una entrevista para The Guardian:”Mis padres me mostraron que debía usar esa desventaja en mi beneficio, que debía utilizar lo que Dios me había regalado. Y así lo quiero transmitir a otra gente”.

Pickett ha compartido equipo con leyendas como Alex Morgan o Marta y pese a atravesar momentos complicados en su carrera, siempre ha contado con el apoyo de sus compañeras, como el caso de Sidney Leroux: “Tener a gente alrededor que te apoya y te quiere pese a los errores que cometes es importante. Y esa fue una lección de vida, no solo de fútbol”. Lección como la que ella representa para la nueva generación.

[Más información: El empoderamiento, el arma de la FIFA para motivar el crecimiento del fútbol femenino]

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