El PP sale fortalecido con 22 escaños más, pero solo gana en 10 provincias y cuatro comunidades



Mariano CallejaSEGUIRMadrid
Actualizado:11/11/2019 03:11h
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La repetición electoral ha permitido al PP de Pablo Casado recuperarse en parte de la estrepitosa caída de abril, cuando se quedó en solo 66 diputados, el peor resultado de su historia. Los populares registraron ayer la segundo mayor subida de las elecciones, después de Vox. El PP sumó 88 diputados, 22 más que hace apenas seis meses. Casado se consolida así como líder del centro-derecha, de forma ya indiscutible, con un Ciudadanos al borde de la desaparición y con más de 30 diputados de ventaja sobre Vox.

El resultado del 10-N supuso para el PP, sobre todo, el fortalecimiento de su presidente nacional, y apuntala su discurso de que solo si se une, el centro-derecha podrá derrotar a la izquierda. Cerca de la medianoche, con otro escenario de bloqueo a la vista, Casado advirtió de que los programas del PP y del PSOE son «incompatibles», y aseguró que queda a la espera de lo que plantee Sánchez a partir de ahora. El PP, dijo, ejercerá su «responsabilidad y su alternativa». Casado descartó una abstención del PP en una investidura de Sánchez. «Con él ni a la vuelta de la esquina», subrayaron los populares.

El resultado del PP fue «bueno», según Casado, pero dejó un regusto agridulce. El listón estaba muy alto, y la subida de Vox taponó su propio crecimiento. El PP quedó por detrás del partido de Abascal en Murcia y Ceuta, y a punto estuvo de estarlo también en Andalucía. Y fue el primer partido en número de votos en Cantabria, Castilla y León y Galicia, además de Navarra, donde se presentó dentro de Navarra Suma.

Pasadas las diez de la noche, empezó a instalarse una plataforma en la calle, justo a la puerta de la sede nacional del PP. Los populares quisieron celebrar la subida como si fuera una victoria real. Pero la fiesta no fue completa. Pese a su crecimiento, el PP no consiguió ser primera fuerza política en la Comunidad de Madrid, pese a que las encuestas reflejaron lo contrario. Pero los populares sí consiguieron empatar en número de escaños con el PSOE, con diez cada uno.

En Barcelona, la lista que encabezó Cayetana Álvarez de Toledo consiguió dos diputados, uno más que en el mes de abril. En el País Vasco, en cambio, los populares volvieron a quedarse en blanco. En Álava, que es donde pretendían obtener al menos un escaño, el de Marimar Blanco, volvieron a quedarse sin representación. El PP obtuvo unos dos mil votos menos que Bildu, lo que les dejó sin escaño. En esta circunscripción, Vox sumó más de 6.000 votos, que no sirvieron para nada. Este es el ejemplo que más duele al PP, porque la fragmentación del centro-derecha en el País Vasco beneficia a Bildu.

Victoria en Galicia

En Galicia, donde se acercan las elecciones autonómicas y Feijóo se juega su mayoría y su Gobierno, el PP recuperó el primer puesto que perdió en las generales de abril. Los populares consiguen diez escaños, los mismos que los socialistas, pero ganan en número de votos.

En Andalucía, la sorpresa estuvo a punto de saltar durante la noche, cuando Vox adelantó al PP hasta bien avanzado el escrutinio. Pero el reparto de escaños acabó beneficiando a los populares, que con el 99,7 por ciento escrutado superaban a Vox por 15 diputados a 12, aunque el PSOE sigue siendo el más votado. El PP, que preside la Junta, mejoró sustancialmente su resultado en esta Comunidad, ya que en abril se quedó con solo 11 escaños. Eso sí, los populares no consiguen imponerse en ninguna de las provincias y en cuatro de ellas (Almería, Cádiz, Sevilla y Huelva), el partido de Abascal queda por delante en votos.

Una de las mayores subidas del PP se ha llevado a cabo en otras de las Comunidades donde el verano pasado alcanzó un pacto con Ciudadanos para gobernar, Castilla y León. El PP dio la vuelta al resultado de abril, cuando ganó el PSOE por más de tres puntos de diferencia y dos escaños más. En esta ocasión, el primer partido es el PP, con 13 diputados, frente a los 12 del PSOE, al 99,9 por ciento escrutado.

Bajas las expectativas

Desde primera hora de la tarde de ayer, en el PP bajaron las expectativas que el propio Pablo Casado había situado muy altas en los últimos días de campaña. «Todo apunta a que vamos a mejorar el resultado de abril», señalaron en Génova, poco antes del cierre de los colegios electorales. Las primeras encuestas apuntaron a una subida de 20 o 25 diputados, respecto a los 66 que consiguieron en las anteriores elecciones. En la última semana de campaña, desde el PP se aseguró que rondaban los 110 diputados.

En Génova echaron cuentas, calculadora en mano, para ver el resultado de los bloques. Los sondeos apuntaron a que el centro-derecha podía super a la izquierda en número de escaños. La noche estaba totalmente abierta. Pero al final tampoco se produjo esa victoria del bloque del centro-derecha, que sumó 151 escaños frente a los 158 de la izquierda.

Pasadas las ocho y media de la tarde, aún sin datos de escrutinio, el número dos del PP y director de la campaña, Teodoro García Egea, se adelantó a todos los demás al hacer una primera valoración, y lanzó un aviso:«De confirmarse la caída del PSOE en número de escaños, Pedro Sánchez deberá empezar a pensar en marcharse». Una idea que el PP podría repetir estos días, ante la bajada del PSOE.

El PP solo consiguió ganar en votos en diez circunscripciones, con el 99 por ciento escrutado: La Coruña, Ávila, Cantabria, Lugo, Orense, Palencia, Salamanca, Segovia, Zamora y Melilla. Y se impuso en número de votos en cuatro regiones: Cantabria, Castilla y León, Galicia, además de Navarra.

Según avanzó el escrutinio, en Génova decidieron que había motivos más que suficientes para salir a la calle, en un ambiente festivo. Quisieron destacar que el PP no solo había mejorado sustancialmente su número de diputados y de senadores, sino que despeja cualquier atisbo de competencia en su espacio político, como la que le planteó Rivera al día siguiente de las elecciones de abril. De los 4,37 millones que consiguió el 28 de abril, ayer superó los cinco millones de votos, es decir unos 650.000 sufragios más que hace seis meses.

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