¿Ahorrar o invertir? Cómo sacarle el máximo partido alos premios de la Lotería de Navidad



Carlos Manso ChicoteSEGUIRMadrid
Actualizado:11/11/2019 01:57h
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El próximo 22 de diciembre varias decenas de personas terminarán el día más ricos. Sin embargo, este podría ser el inicio de un camino complicado si no se sabe gestionar adecuadamente. No son extrañas las historias de extravagantes caprichos, que terminan por vaciar los bolsillos de más de un agraciado. De cualquier modo, los expertos consultados han coincidido en la necesidad de buscar la ayuda de un profesional y dedicar una parte del premio al ahorro.

Como ha recordado el colaborador académico del Departamento de Marketing de Esade, Ismael Vallés, «si no tienes conocimientos o una cultura financiera lo mejor es confiar en alguien que te pueda asesorar y poner todas las opciones sobre la mesa». En este sentido, ha apuntado que según estudios hay una tendencia en el ser humano a autoconfiarse. «Invertir bien a largo plazo, poca gente lo sabe hacer», ha apuntado.

Apuesta por el ahorro

Vallés cree que es el momento de mantener la cabeza fría, y de ir «dosificando» nuestro ahorro en un portafolio con diferentes productos: acciones, fondos, plan de pensiones, etc… En cualquier caso, para este colaborador de Esade, es muy aconsejable tener «dinero en efectivo aunque sea en un depósito para usarlo ante imprevistos» y pensar en la jubilación con la contratación de productos que tengan una fiscalidad óptima.

En concreto, ha propuesto hacerse con un PIAS (Plan Individual de Ahorro Sistemático) que no es otra cosa que un producto de seguros con el que generar un capital a largo plazo que complemente a la pensión. «Tiene una fiscalidad favorable» ha añadido el experto de Esade quien añade que se puede percibir como renta vitalicia tras la jubilación, aunque también se puede retirar a partir de los cinco años desde su apertura aunque tocaría tributar muy probablemente.

En cualquier caso, ha añadido Vallés, la inversiones directas en activos financieros (acciones) o fondos de inversión «dependen de la naturalez de cada persona, de su nivel de apetito al riesgo y de la rentablidad. «El binomio riesgo/rentabilidad dependerá de cada persona», ha comentado.

El oro: ¿inversión «refugio»?

Para Tomás Epeldegui, director de la oficina de Degussa en Madrid, «el oro físico podría considerase como un depósito a largo plazo, que ayuda a mantener el poder adquisitivo». El responsable en España de esta compañía, referente en el comercio de oro de inversión, ha reconocido que este metal puede sufrir «en el corto plazo volatilidades y que , al final, se revaloriza». Para este experto, al tenerlo en físico «es tan líquido que lo puedes vender pero ante la tentación de gastarlo antes tienes que comercializarlo, con lo que se evitaría la tentación de desperdiciarlo».

En este sentido, ha recordado que el oro de inversión (físico, en lingotes y monedas) se encuentra exento de IVA. «Fiscalmente lo único que te puede afectar es en el momento en que lo vendas, ya que tu patrimonio se incsrementa y sue la base del ahorro, igual que con las acciones», ha explicado Epeldegui quien aconseja dedicar un 20% de nuestro nuevo capital en este tipo de activo. Por ejemplo, se puede adquirir un lingote de dos gramos y medio por entre 120 y 130 euros.

En su opinión, el oro no deja de ser una garantía que justifica su uso por parte de lso bancos centrales. «Nos puede sacar siempre de un apuro: cuando vienen mal dadas siempre está disponible. Durante la crisis gente con mucho patrimonio se arruinó por falta de liquidez», ha concluido.

Plantearse objetivos

En opinión de Antonio Gallardo, experto del comparador de productos financieros «iAhorro», el agraciado debe plantearse objetivos a corto, medio y largo plazo, con fines diferentes y persiguiendo un equilibrio entre todos ellos. En cualquier caso, para este experto «es la cantidad que se gane lo que va a marcar la mayor o menor capacidad a largo plazo». En concreto, ha recomendado que al menos entre un 15% y un 20% del premio se destine a «un fondo de contingencia, que permita cubrir los gastos de entre ocho y diez meses». A más largo plazo, ha añadido Gallardo, hay que destinar otro 20% o 25% a un «ahorro finalista», a través de instrumentos como un plan de pensiones o realizando alguna aportación extraordinaria.

El restante 60% de lo ganado podría sufragar algún capricho aunque ha recomendado apostar por otros productos como los fondos de inversión o las acciones, entre otros. Eso sí, para el especialista de «iAhorro», todo lo anterior hay que hacerlo siempre «bien asesorado», diversificando «y con los conocimientos adecuados».

«Ladrillo» sí, pero…

Otra alternativa para Gallardo pasa por la inversión en «ladrillo» para rentabilizarla posteriormente percibiendo un alquiler. Algo muy recomendado en el caso de premios más pequeños, ya que «los precios están ahora estables, incluso, de bajada». Sin embargo, con premios menores ha apostado por reforzar el «fondo de contingencia».

Para Vallés (Esade) los activos inmobiliarios pueden tener un carácter «refugio» pero no estamos ante un activo con riesgo cero. «También va en la situación económica, porque entre 2008 y 2013 los precios de este tipo de activos cayeron», ha apuntado.

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