la Policía desactiva el ataque de los Trinitarios a los DDP



SeguirM. J. Álvarez@mariajo_abcMadridActualizado:11/10/2019 00:42hNoticias relacionadas

En el rosario de altercados protagonizados por las peligrosas y violentas bandas latinas no tiene aún epílogo. La Policía Nacional ha conseguido desactivar la que iba a ser la venganza de los «agraviados». Fue el pasado jueves en un parque del distrito de Tetuán. Las alarmas habían saltado después de tres noches consecutivas de refriegas entre grupos rivales de pandilleros de origen dominicano: Dominican Don´t Play (DDP) y Trinitarios, las más activas de la Comunidad.

Los ataques comenzaron en el distrito de Usera a manos del primer grupo, prosiguieron en Lavapiés (Centro) y tuvieron su último capítulo en Puente de Vallecas en una refriega multitudinaria en la que hubo hasta disparos y dos heridos de gravedad, uno de ellos de bala, además de a machetazos; y el otro, con cortes profundos. La trifulca acabó en Retiro, a dos kilómetros de distancia en el barrio de Pacífico.

Con ese telón de fondo, un grupo de trinitarios, miembros de la última banda atacada en el distrito vallecano, fueron sorprendidos cuando estaban planeando la revancha contra los DDP. Una treintena de jóvenes, algunos miembros activos de esta banda con antecedentes y otros simpatizantes, se habían citado para concretar la vendetta. No contaban con que los agentes estuvieran al acecho y dieran al traste con sus planes, según ha podido saber ABC.

Imagen del herido en Lavapiés por el ataque de los trinitarios – ABC

Una vez interceptados, identificaron a los congregados y les fueron intervenidas las armas blancas que portaban: entre ellas, cuatro bolomachetes y otras tantas navajas. Si se prueba su tenencia podrán ser sancionados en base a lo establecido en el reglamento de armas prohibidas. No hubo detenidos al estar reunidos, si bien alguno de los sujetos que estaban presentes son considerados peligrosos.

Esta intervención coincidió con la denominada operación Locutorio desarrollada por la Policía, que se llevó a cabo también el jueves en varios distritos de la capital en los que fueron inspeccionados los locales de ocio, puntos de reunión y parques, si bien fue ajena a la misma. El nombre que se puso al dispositivo que se desarrolló en los distritos con mayor presencia de estas pandillas –además de los citados, Carabanchel y Villaverde– no fue baladí. Ese apelativo obedece a que dichos establecimientos son el principal punto de conexión entre los grupos asentados en España y los que están al otro lado del océano. Dichos lugares son vigilados de cerca ya que se sospecha de que son puntos de tráfico de información, de favores, de dinero y, a menor escala, de armas, como informó este diario.

Veintiocho detenidos

Estos pandilleros, que conforman ya la segunda generación desde que se implantaran en España a comienzos de 2000, combinan ahora las armas blancas con las de fuego. Las primeras, de grandes dimensiones –machetes y bolomachetes– eran desconocidas hasta entonces por estos lares. En cuanto a las de fuego, utilizan pistolas y ahora, como en el caso del ataque de DDP a Trinitarios en Puente de Vallecas, escopetas de cañones recortados que manipulan para causar más daño. Un extremo que preocupa a los investigadores.

Durante los ataques o «caídas» entre bandas rivales, la Policía realizó, en total, 28 detenciones; 20 de ellas relacionadas con los enfrentamientos, otra en el marco de la operación Locutorio, y el resto, en ese contexto, pero de sujetos ajenos a las bandas que tenían reclamaciones pendientes.

Estas pandillas actúan como un péndulo. De momento están en sus guaridas. Cuando sientan que el aliento policial y la presión ha descendido, volverán al ataque. Al menos eso dicen. Siempre juran venganza.

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