“Ansiedad climática”: el cambio climático ya afecta a nuestra salud mental


Hace calor, mucho calor. El pasado junio registró las temperaturas más altas de la historia. Algo que puede disparar en algunos la ansiedad respecto al futuro.

Un problema también psicológico

“Habrá problemas” dice esta mujer. “El mundo irá bien, pero sin nosotros. Sus hijos y los míos, por ellos deberíamos preocuparnos”.

La Asociación estadounidense de Psicología ha estudiado durante años si incluir la ansiedad climática en su lista de trastornos mentales. Eszter Hatsyegi ya se ha encontrado con este tipo de patologías en su consulta.

“Tengo pacientes que han venido expresamente con este problema”, nos cuenta. “Están tan ansiosos respecto al cambio climático que el tema afecta a su rutina diaria, a llevar un estilo de vida saludable”.

Y a la ansiedad se puede sumar la sensación de impotencia, de no poder ayudar en casi nada para cambiar las cosas.

Hacemos lo que podemos

“Hago todo lo que puedo. Por ejemplo, no compro botellas de plástico, mi próximo coche será probablemente un híbrido. Hago todo lo que está en mi mano”, nos dice este hombre.

En las zonas rurales los efectos del cambio climático son más inmediatos. Este granjero sufre las consecuencias año tras año.

“Este año no llovió durante el invierno, y llovió muy poco durante la primavera, teníamos miedo de que la hierba no volviera a crecer. No sabíamos si íbamos a poder alimentar a nuestros animales”.

András Ördög solo tiene un tercio del heno que necesita para el invierno. Afortunadamente, su ingenio ya le ha permitido sortear las dificultades en otras ocasiones.

“Este canal viene de algunos kilómetros de distancia y baja a una corriente más grande. El año pasado con una sencilla construcción con sacos de arena pudimos parar el agua aquí y regar la hierba con ella. Tuvimos buenos resultados y pudimos cultivar unos 60 rollos de heno”.

Una solución eventual en la que no puede basar su negocio. András está pensando en quedarse con menos animales, solo con los que esté seguro de poder mantener.

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